- Las clasificaciones de instrumentos
Las clasificaciones, en general, se hacen cuando nos son útiles para algo. Por ello la mayor parte de las clasificaciones de instrumentos siguen criterios prácticos, funcionales para la música que se va a hacer con ellos.
Como ejemplo de algunas clasificaciones diferentes, que seguro te suenan familiares, podemos señalar
- Clasificación tradicional: Es la clasificación de la orquesta sinfónica y la más extendida. Seguro que te han hablado de ella en clase de música, divide a los instrumentos en cuerda (pulsada frotada y percutida), viento (madera y metal) y percusión.
Está hecha en función de las necesidades de la orquesta y agrupa y organiza los instrumentos teniendo muy en cuenta su sonoridad.
- Clasificación renacentista: en renacimiento dividía los instrumentos en solistas y de conjunto. Esto es debido a que la música del periodo era polifónica con lo que solo se pueden tocar obras solo, con un instrumento capaz de hacer sonar varias melodías a la vez.
- Clasificaciones por estilos musicales: También es normal que hayas oído agrupar los instrumentos por el tipo de música que se hace con ellos. Así es normal hablar de los instrumentos del rock o de la orquesta. O del folk o de la música japonesa.
- Teclados: Muchas veces se agrupan bajo este nombre a instrumentos que no tienen, por otro lado, nada en común (piano, órgano, teclado electrónico...). Pero como todos ellos se tocan igual aprendiendo uno de ellos puedes tocar los demás. Por ello es una clasificación muy conveniente. Un pianista sabe que si es un teclado, lo puede tocar.
- Clasificaciones sistemáticas
Hasta principios del siglo XX no se intentó una clasificación de instrumentos sistemática. La primera, desarrollada por Hornbostel y Sachs, está basada en los materiales vibrantes del instrumento y en cómo se generan dichas vibraciones en los correspondientes materiales.
Las clasificaciones sistemáticas, al estar vinculadas exclusivamente a características físicas y no de sonoridad o interpretación, tienen la ventaja de que pueden englobar todos los instrumentos del mundo al margen del contexto musical para el que están destinados.
Debido a las características de los instrumentos que vamos a hacer en el taller, para nosotros es mucho más útil ordenarlos en función de una clasificación sistemática.
Seguiremos básicamente en la de Hornsbostel y Sachs aunque, nos hemos permitido la libertad de alterarla un poco para incluir los instrumentos como los electrófonos y ordenarla de una forma ligeramente diferente. Seguiremos el orden que suele usarse para clasificar los instrumentos de la orquesta ya que, de esta manera, se muestran primero instrumentos con los que nuestros alumnos están más familiarizados. Nuestra clasificación sería por tanto la siguiente:
1. Aerófonos: Instrumentos en los que vibra el flujo de una columna de aire.
- Aerófonos de bisel. La vibración de la corriente de aire es generada al ser proyectada contra un borde del instrumento.
- De soplo directo: Flautas traveseras
- Con boquilla: Flautas de pico
- Aerófonos de lengüeta: La vibración del aire es generada por una lengüeta.
- De lengüeta simple: Vibra una sola lámina vibrante. Clarinetes
- De lengüeta doble: Vibran dos láminas una contra otra. Oboes
- Aerófonos de embocadura: Vibran lo labios del instrumentista. Trompeta
2. Cordófonos: instrumentos en los que vibran cuerdas.
- Cordófonos de punteo: las cuerdas vibran al ser movidas con los dedos del intérprete o con un plectro. Guitarras.
- Cordófonos de fricción: las cuerdas vibran por el rozamiento producido por frotación. Violines
- Cordófonos de percusión: Las cuerdas vibran al ser golpeadas. Piano
3. Electrófonos: La vibración se produce en elementos eléctricos o electrónicos. Sintetizadores
4. Membranófonos*: La vibración es producida por membranas vibrantes. Tambores
5. Idiófonos*: La vibración la produce el cuerpo del instrumento. Platillos
* Estos instrumentos se corresponden, con unas cuantas excepciones, con los que en la clasificación más común se denominan instrumentos de percusión